Las heridas deben de ser besadas.
Cuidadas y acariciadas como la aceptación del dolor.
Una marca del camino de nuestros ancestros.
Una señal del ardor de esta tierra.
Las heridas deben de ser amadas.
Y así serán transformadas.
Besadas y veneradas.
Todos los pensamientos en el siguiente enlace: PENSAMIENTOS DEL SER.
Fotografía: B. Depares Martínez


