EL CLIENTE SABE

07BBEl cliente sabe. Yo parto de la idea de que la persona que viene a verme a la consulta es un adulto que sabe sobre sí mismo. Somos dos adultos. Y frente al cliente me muestro humilde, escucho y estoy abierta a lo que me comunica. La persona merece mi respeto y me siento curiosa frente a ella. No juzgo al cliente, ni doy diagnósticos precipitados. No aplico reglas, ni tablas. Cada ser humano es único. El cliente tiene el poder sobre su vida, sobre sus decisiones. Y no ejerzo de “sabelotodo” ¿Y quién mejor que el cliente para saber lo que necesita? Y por ello escucho si me demanda algo. Y si me exige Seguir leyendo «EL CLIENTE SABE»